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lunes, 8 de junio de 2009

Anécdotas históricas

I
Entre las muchas leyendas que la tradición mantiene de la época de Rosas, se cuenta que un amigo del gobernador que tenia a su cargo la policía de un partido de la provincia, se le quejo de que un subordinado había cometido una irregularidad.
-Suspéndalo dos meses, por bruto- le dijo Rosas.
Y el otro, que como buen federal cumplía las ordenes al pie de la letra, tuvo a su subordinado durante sesenta días suspendido... de una viga, castigo muy corriente en aquellos tiempos.

II
En cierta ocasión el general Lavalle, destaco un pelotón de soldados, al mando de un oficial, en persecución de una partida de indios.
El oficial le pregunto si solo debía hacer prisionero a sus perseguidos, o si, en todo caso, debía ultimarlos. Y Lavalle contesto con esta frase, bien suya, en que esta como retratado:
-¡Mátelos para tomarlos, pero no los tome para matarlos!

lunes, 22 de diciembre de 2008

La casa de Rosas


En la intersección de las calles Aristobulo del Valle y Ecuador del partido de Ensenada (Bs. As.) encontramos esta vieja casa, quizás la mas antigua de la zona, que la historia y la tradición oral vinculan con don Juan Manuel de Rosas.

Se trata de una construcción que se remontaría a 1827 y esta formada por tres cuerpos, con planta alta en el central, con techo de cinc a dos aguas y paredes de ladrillos sin revocar. Fue por mucho tiempo la única residencia de altos de la zona.

Si bien se la conoce como casa de Rosas la propiedad nunca perteneció a el, según los historiadores la edifico un comerciante federal llamado Carlos Puppo luego que se le incendiara su anterior vivienda de barro y paja. Cuando Puppo muere sus descendientes la venden a un tal Narciso Marquez. Posteriormente pasa a manos de don Vicente Calzeta (h) quien luego la vende a Antonio Pompei.

¿Y por que casa de Rosas? Según cuentan los que saben la casona era utilizada como posta por el caudillo en sus viajes hasta el Salado. La versión de la tradición oral de la zona dice que allí vivió una mujer que era visitada por don Juan Manuel de Rosas.

Sea cual fuese la verdad, lo cierto es que el valor histórico de la propiedad es innegable por lo que da una inmensa pena ver en el estado deplorable en que se encuentra. En el año 1997 se derrumbo gran parte del frente de la vieja casona, y en diciembre de 2008 se puede ver con sus puertas destruidas y los pisos de madera casi inexistentes.


La tradición oral también cuenta que muchos intendentes han prometido restaurar arquitectonicamente la casona, pero la verdad histórica dice que ninguno se ha ocupado de ello, por lo que la construcción sigue deteriorándose mirando pasar los años y las promesas de los que tendrían que trabajar en resguardo de los bienes culturales de la comunidad ensenadense.


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